¡¡¡El camino de la Fórmula E en USA es laaaaargo!!!

El pasado 31 de enero, vivimos la ronda número 3 de la temporada 12 del campeonato de la Fórmula E en el Autódromo Internacional de Miami, las condiciones climáticas, adversas en todo sentido, una temperatura entre 5 a 10 grados centígrados, vientos considerables y un ligera lluvia que de inicio estaba pronosticada para el momento de la qualy, pero al final, se hizo presente a la hora de la carrera, lo que obligó a iniciar bajo Safety Car, una decisión exagerada, ya que la pista no presentaba problemas de encharcamiento que pudiera ocasionar algún incidente, en fin.

Al final de las 41 vueltas, el triunfo se lo lleva Mitch Evans de Jaguar, quien con esta victoria se alza como el máximo ganador de Eprix en la historia de la categoría.

Sabemos que la Fórmula E es un gran espectáculo deportivo, pero su incursión al mercado norteamericano no acaba por encajar en el público de aquel país. Está fue la tercera vez que la máxima categoría del deporte eléctrico estuvo en Miami, siendo el tercer circuito donde se a presentado, cada uno de ellos con características muy distintas entre ellos.

Un público que no sabia que esperar

El ambiente en el autódromo era muy distinto a lo que estamos acostumbrados a vivir en la fiesta del Eprix de México, el “jolgorio” que se vive en cada rincón del fan village esta muy lejos de lo que pasó en Miami, me atrevo a decir que el público llego en su gran mayoría con dudas, con curiosidad, expectante de lo que podría ofrecerle esta categoría.

Pero al final, la curiosidad del público en Miami no tuvo la repercusión que se podría esperar. Practica libre 2 con 20 personas (literal) en la tribuna principal, podría ser entendible por el horario, 7:30 am, una Qualy que mejoró pero seguía siendo muy escaso la cantidad de espectadores retratados en la tribuna y una carrera que con problemas lleno una tercera parte de su capacidad.

¿Pudo ser el costos de los boletos? CONSIDERO QUE NO; solo había 3 opciones, 40, 80 y 160 dólares, para lo que esta acostumbrado el aficionado en Estados Unidos a pagar por un evento, eran precios accesibles para un día completo de actividades, y lo digo ya que ese mismo día las Panteras de Florida de la NHL jugaban como local y los asientos más baratos rondaban los 90 dólares y el Heat de Miami su entrada más accesible estaba en el mismo precio, así que el precio no fue.

La consolidación, un trabajo de paciencia

No es sencillo llegar con un público que consume de manera constante motor sport, que tiene categorías propias como lo son NASCAR o Indycar, que si bien, son productos totalmente diferentes, mantienen la esencia del mundo del deporte motor.

Será cuestión de tiempo y que la categoría comprenda que tiene que “echar raíces” en una ciudad si quiere crear fidelidad entre sus aficionados, se entiende que la Fórmula E, es itinerante, que pocas ciudades son parte del ADN de esta categoría, pero si quieren pisar fuerte en el mercado norteamericano tienen que buscar esa identidad con la ciudad y con el circuito.