Hace algunos años, para ser más exacta de 2018 a 2021, la Fórmula Eléctrica la percibía como los demás: sin chiste, no hay pilotos cuyos apellidos pesan y son de renombre en el deporte, los autos no hacen ruido y toda la actividad sucede en cuestión de un día: ¿por qué hacer así el formato? Y fue ahí cuando me dejó de importar el campeonato y sí… la comparé con el Gran Circo.
Es inevitable no hacer esa comparación, ya que es muy bien visto que la esencia de la Fórmula 1 es el glamour, la presencia de personalidades tanto del deporte, la política o bien de la industria del entretenimiento, pero la GRAN diferencia es que la máxima categoría está más que posicionada en el mundo, en comparación de la Fórmula E, la cual, aún continúa construyendo sus cimientos y ser una de las más top como F1.
Entonces, me pregunté ¿cuál es la verdadera esencia de la categoría? Y es ahí cuando, me volví a dar otra oportunidad para dejarme enamorar nuevamente por el campeonato. Gracias a una gran amiga, quien me convenció en más de una ocasión en ir a disfrutar la carrera. Poco a poco descubrí qué es lo que la hace bonita y única al resto de los seriales; no con esto quiero decir, que las demás no sean buenas, ¡al contrario! TODAS y cada una tienen su propio sello.
Ruido de avispa
Sí… es cierto que la principal diferencia y que es muy evidente es que no son ruidosos en comparación de un F1 o tal vez un Indycar, misma razón que cualquier aficionado enajenado a la categoría reina señala, lo cual ‘enamora’ y llama la atención de principio a fin. En contrapunto con un monoplaza de la FE cuyo sonido pareciera ser un enorme enjambre que pasa muy rápido impulsado por una fuerza eléctrica; razón que se vuelve como el centro de atención de quién lo mira, a tal grado de emocionarse y si el auto rendirá con esa batería para concluir la carrera o no.
Cercanía entre los pilotos y los fanáticos
En los últimos años, la organización de la categoría ha trabajado de manera ardua y continua para que más niños, niñas y adolescentes tengan una cercanía con la Fórmula E a través de programas como Girls On Track, o bien llevando a los circuitos simuladores para que los asistentes puedan probar, así como haciendo un espacio para que los asistentes y fans de la categoría puedan tomarse una selfie o bien tener el autógrafo de uno de sus pilotos favoritos.
A diferencia de F1, la cercanía o la probabilidad de conocer a Hamilton, Verstappen o ver al piloto local de la ciudad donde se llevará a cabo una carrera, es muy baja y para algunos casos es inalcanzable…
Costos accesibles
Como dijo Juanga “Lo que se ve, no se juzga” y es bien sabido que una entrada a un Gran Premio equivale a endeudarse a 12 MSI (o más) en una entrada más lo que se consume —comidas, bebidas, merch oficial de las escuderías, entre otros—, durante el fin de semana, lo cual, representa un gasto hormiga (hablando particularmente en México y de una familia promedio) que no todos tienen la posibilidad de pagarlo. Y es ahí cuando aparece Fórmula E, pues su entrada es relativamente accesible, para cualquier persona, se gasta menos, por lo que desde chicos y grandes pueden disfrutar del evento más las actividades que hay entre cada una de las actividades.
Un ePrix único y emocionante
Desde el formato de clasificación hasta la carrera, un ePrix es —sin duda alguna—, algo único y especial, pues no es el mismo (en clasificación) que se conoce en F1: dividido en tres sesiones y se van eliminando hasta formar la parrilla completa.
En una clasificación de FE, consiste en una sesión dividida en dos grupos de 11 pilotos (300 kW), seguido de duelos de eliminación directa (350 kW) para los ocho más rápidos. Los pilotos se enfrentan en cuartos de final, semifinales y una final por la pole position y 3 puntos adicionales.
La carrera suele ser las más emocionante, estresante, llena de gritos, pero también de pasión tanto que si parpadeas un segundo; pasaron muchas cosas que ni tú te explicas cómo pasó.
Sin embargo la gran esencia y más importante de todas, desde mi juicio, es que cada año se vive y se percibe de manera diferente con momentos, encontrándome con viejos amigos y dejándome deslumbrar con las nuevas novedades que la categoría, pero lo principal disfrutando de las carreras.