Cuando las desgracias, traen bendiciones; sólo fue cuestión de tiempo para Pepe Martí

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La última columna que escribí, hablé sobre los rookies y su alternativa en probar los autos eléctricos; tal parece que la vida me respondió a corto plazo que en el ePrix de Mónaco vio (por primera vez) al único español con tan solo 20 años, egresado de la F2, subirse al podio del principado. Una experiencia que pocos pilotos han experimentado y más al recibir el trofeo de la realeza monegasca, por lo que me dije: “merece que le dediquemos y reconozcamos el trabajo de Pepe Martí”.

Al ver ondear la bandera a cuadros, fue inevitable la emoción y la felicidad de un tercer lugar, que a decir verdad sabía más a un P1, al mismo tiempo de que recordé aquel intercambio de palabras que tuve con él a inicios de temporada (en enero), así como su esencia era de un chico con hambre de ganar y destacar dentro de la categoría, mismos que se vio en el manejo en el trazado de Montecarlo.

Una montaña rusa para consolidarse

Cabe recordar que Pepe no debutó de la mejor manera que él esperaba, desde quedarse fuera en la carrera de Brasil, llegar a la CDMX con una dura sanción, pero recuperarse con un 7° lugar hasta subirse al podio de Mónaco. La vida le puso retos y obstáculos poniendo a prueba su resiliencia y disciplina en el deporte que después venció. A su vez, obtuvo más seguridad y confianza en sí mismo para demostrar su talento en la pista. 

El ascenso de Pepe Martí entre São Paulo y Mónaco refleja perfectamente la montaña rusa que vive un piloto joven cuando intenta consolidarse como candidato real al título y, al mismo tiempo, demostrar que está listo para dar el siguiente salto en su carrera como piloto. Lo interesante del caso Martí no es únicamente el resultado, sino la evolución competitiva y mental que ha demostrado en este periodo.

Programa Junior de Red Bull

Martí se mantiene como una de las apuestas más importantes del programa junior de Red Bull gracias a su velocidad natural y agresividad en carrera, características que lo han convertido en un piloto capaz de remontar posiciones y pelear constantemente en la zona alta de la parrilla. 

El español ha demostrado un sólido ritmo de competencia y capacidad para ejecutar adelantamientos bajo presión, aunque también evidenció inconsistencias en clasificación y algunos errores derivados de su estilo ofensivo. Pese a ello, dentro del entorno de Red Bull valoran su potencial, especialmente por su adaptación técnica y mentalidad competitiva, factores que lo sostienen como uno de los jóvenes con mayor proyección rumbo a categorías de primer nivel.

Cobijado por los fans mexicanos

Si bien es cierto que México no tiene un piloto que lo represente en la Fórmula E, Martí se convirtió en el favorito de la afición mexicana, ya que cada vez que pasa por el Foro Sol la gente se emocionaba y alentaba al español a continuar su carrera y obtener un mejor resultado que Brasil. 

Al término de la carrera, los asistes se concentraron afuera del garage de Pepe y la gente empezó a corear su nombre; en cuestión de segundos, los saludó y se dio el tiempo de firmar gorras, tomarse fotos, así como escuchar uno que otro piropo que sólo los mexicanos solemos hacer:

“¡Pepe, fírmame la frente!, ¡Estás hermoso!, ¡Te amo, Pepe!, ¡Pepe, Pepe, Pepe!”, lo cual causó gracia y provocó una sonrisa. Sin embargo, el momento más complejo para él fue cuando uno de sus ingenieros sacó dos tablas para que la firmara, me ofrecí para sostener ese par de tablas, la gente enloqueció y eso lo asustó: “tú decide a quién regalárselas”, dijo con una sonrisa nerviosa, luego se fue…

A lo cual yo sólo exclamé sorprendida y negándome, ya que me asignó una gran responsabilidad, por ende, también empecé a sentir ansiedad. Entre el mar de gente gritando y pidiendo ser ellos los ‘merecedores’ de dicha tabla, preferí hacer feliz a una niña que claramente era fan de hueso colorado de Martí. 

Minutos después, nos encontramos tras bambalinas y me agradeció por ‘salvarlo’ del frenesí de los mexicanos, a lo que yo justifiqué diciendo que somos apasionados y que se dejara querer, una anécdota que me causa gracia, pero que recuerdo con amor.

La mejor versión

Entre São Paulo y Mónaco, Pepe Martí mostró dos versiones del mismo piloto: Por un lado, el talento agresivo, espectacular y valiente que puede convertirse en estrella internacional. Por otro, el competidor todavía incompleto que pierde demasiados puntos por errores evitables. Eso sí: en categorías junior, normalmente es más fácil enseñar control que enseñar velocidad.

Y velocidad, Martí la tiene de sobra.

Josep Maria Martí, de España, tercer clasificado, y CUPRA KIRO celebran en el podio durante el Sanya E-Prix, Ronda 11 de
Josep Maria Martí, de España, tercer clasificado, y CUPRA KIRO celebran en el podio durante el Sanya E-Prix, Ronda 11 del Campeonato Mundial de Fórmula E de la FIA 2026 en el Circuito Callejero de Sanya el 20 de junio de 2026 en Sanya, China. (Foto: Simon Galloway/LAT Images)

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